28 octubre 2008

La decadencia


Los datos son duros y fríos. Pero la DC, el partido eje de la transición chilena, viene en caída libre hace ya varios años, y el partido ni siquiera logra estabilizarse en torno a una cifra aceptable. Si en las municipales 1992 la DC obtuvo 1.854.00 votos (28,93%), en 1996 sufrió ya un leve descenso con 1.640.000 votos (26,03%), que se acentuó en el 2000 y 2004 (1.408.000 votos, 21,62% en 2000; 1.243.000 votos, 20,3% en 2004), las elecciones del 2008 ya no pueden esconder lo que todos sabemos: con sólo 778.766 votos, la DC sólo alcanza un 13,98% de la votación (datos). Un porcentaje más cercano al del Partido Socialista y al PPD que a la UDI o Renovación Nacional. Convertidos en un partido pequeño, es difícil aspirar en esas condiciones a ser el eje de cualquier coalición.
La causa general de esta decadencia es clara y conocida: el abandono de los principios, de las ideas en torno a las cuales una parte de la Juventud Conservadora, hace ya 70 años, se escindió, pues no estaban dispuestos a apoyar a Gustavo Ross Santa María en la elección presidencial. ¿Cuáles eran esas ideas? ¿Por qué se negaron a apoyar a Ross (quien finalmente perdería por un puñado de votos)? El fundamento intelectual era claro: la doctrina social de la Iglesia, tal y como había sido expuesta en las encíclicas sociales de 1891 y 1931. Ésa era el ancla de la Falange, las ideas centrales que no podían ser abandonadas, las que le daban razón de ser, y gracias a las cuales tuvieron un crecimiento exponencial con el pasar de los años. Pero, ¿qué queda hoy de esos ideales, de esos principios y de esos fundamentos? ¿cuántas de ésas ideas es posible identificar hoy en la actividad pública de la DC? Ninguna. Convertidos en una estructura repartidora de poder, embobados con la idea que su carácter de centro les garantizaría de por sí un rol hegemónico en la Concertación, la DC olvidó sus raíces, olvidó sus principios. Por esa la gente ya no confía en ellos: no sabe qué piensan. ¿cuál es la posición de la DC sobre el problema de la píldora? Nadie sabe. ¿cuál es la postura de la DC frente al debate en educación? Pues varias y ninguna a la vez. ¿Qué piensa la DC sobre la desintegración de la familia chilena? Silencio. Temas que, por su naturaleza misma no le pueden ser ajenos, son silenciados. El temor a la postura definida -a veces impopular- ha sido uno de los venenos mortales del partido.
Olvidados los problemas fundamentales, sólo quedó la administración del poder. Que si Alvear, que si Frei, que los guatones o los chascones o los gutistas. Ok, por qué no. Pero, ¿quién es capaz de enumerar una sola diferencia doctrinal entre esos grupos? Todo se reduce a una cuestión de ambiciones personales, de mezquindades, de historias pequeñas, de muertos inscritos en los padrones, de robos de fichas o -peor aún- de corrupción.
Así, Soledad Alvear será recordada como la sepulturera de la DC, y también como aquélla mujer que soñó con ser presidente de Chile sin tener ninguna aptitud para lograrlo. Porque, ¿quién puede haber sido el genio que pensó que realmente Soledad Alvear tiene el carisma, el liderazgo y la madurez política necesarias para imponerse en una carrera larga? Nunca logró despegar en las encuestas, nunca logró ganar o integrar a sus adversarios, nunca logró transmitir un cuerpo de ideas fuerza claras: en suma, carece de todas las condiciones. ¿Quién pudo pensar que, en estos días, se puede ser presidente silenciando su punto de vista en cuestiones fundamentales, o apoyando a sus parientes envueltos en escándalos de corrupción? ¿quién pudo imaginar que, en estos días, se puede llegar a la presidencia de Chile apoyado por una reducida oligarquía partidocrática y nada más? La estrategia de Soledad Alvear desde hace algún tiempo ha sido una increíble acumulación de errores pequeños y grandes, de caídas y frustraciones. De cualquier modo, lo más triste no es su fracaso personal -al fin y al cabo ése es problema sólo de ella y del Gute si entiendo bien-, lo verdaderamente triste es que no sólo cayó ella: en su propio fracaso, ha terminado por arrastrar a toda la DC.

07 abril 2008

La píldora y las instituciones

El Tribunal Constitucional tomó una decisión respecto a la píldora. Aunque no conocemos el fallo todavía, el hecho ha generado amplias repercusiones.

No deja de ser bien impresionante las reacciones que ha provocado esta decisión, y los epítetos utilizados, que -a mi modo de ver- son bien sintomáticos de la calidad de nuestro debate político. Dictadores morales, talibanes, idiotas, irresponsables, quieren imponer su verdad, no respetan la libertad son algunas de las imputaciones hechas a los ministros que votaron en contra de la distribución de la píldora. Otros, incluso, cuestionan derechamente la existencia misma de un tribunal constitucional, o se quejan porque los jueces designados no votaron según ellos hubieran esperado.

Llama la atención.

Sólo para intentar ordenar, aunque sea un poco, un debate difícil, agrego lo siguiente:

1. El deber del tribunal constitucional no es estar a tono con las mayorías ni ser liberales, sino asegurar el respeto debido a la constitución. El Tribunal tampoco juzga sobre el bien y el mal en general, sino sobre la conformidad de una norma respecto de la Carta Fundamental. Si la sociedad chilena desea modificar los principios de su organización, debe modificar la constitución, pero no puede un decreto de un ministro pasar a llevar los derechos consagrados en la Constitución.

2. Aquí no hay ni dictadura, ni talibanes, ni imposiciones ilegítimas a terceros. Lo que hay es una discrepancia profunda al interior de la sociedad. No están los buenos de un lado y los malos del otro. Quienes creen que la píldora puede tener un efecto abortivo tienen todo el derecho a invocar el derecho a la vida del que está por nacer, pues se trata del primer derecho, del cual derivan todos los otros. Quienes son favorables a la píldora tampoco son unos asesinos, simplemente miran el problema de un modo distinto. Avanzaríamos bastante si aceptáramos -aunque cueste- que ambas posturas son, en principio, legítimas y dejemos en consecuencia los (des)calificativos de lado.

3. El control de constitucionalidad de las leyes es una práctica común en las democracias occidentales. Se trata de un contrapeso importante que permite un respeto efectivo a la jerarquía de normas y a los derechos consagrados en la constitución.

4. Lo del senador Ominami, que llama a un ministro del Tribunal a renunciar porque no votó de acuerdo con él, es un completo disparate. Los ministros no son mandatados por mayorías políticas, sino que deben, en cuanto juristas, verificar la conformidad de las normas a la Constitución. Un Tribunal Constitucional sometido a las mayorías políticas dejaría de ser un tribunal constitucional. El TC no debe ser una réplica del parlamento, en ningún sentido de la expresión.

25 marzo 2008

Ricardo, el regreso

Ricardo Lagos ha hablado. Desde su olimpo personal ha venido a decirnos que no está disponible para someterse a primarias al interior de la Concertación, pues su dignidad no le permite tal bajeza democrática.

Aunque Lagos tiene todo el derecho a querer o no ir a primarias, el argumento que utiliza me parece sumamante peligroso. Si la Concertacion aceptara ese tipo de razones (como ya han sugerido algunos personeros oficialistas, Auth y Solari entre otros); la verdad es que dejaría de ser un conglomerado propiamente politico para transformarse en una suerte de referente dinástico o algo por el estilo. Veamos las razones esgrimidas por Lagos.

Primero nos dice que fue con "mucha honra líder de la Concertación", y que en consecuencia no le parece que "como líder de la Concertación, deba participar en una lucha interna". Fíjese bien: el hombre cambia los tiempos verbales. Él "fue" líder de la concertación. Sin embargo, añade luego que "como líder" no puede participar en primarias. ¿En qué quedamos? ¿fue o es? Lagos razona como si su triunfo en las primarias y presidenciales del 99 tuviera efectos vitalicios. Como si hubiéramos votado por rey, no por presidente.

Luego, insistió con la misma idea: "Fui presidente de Chile. ¿Usted cree que un presidente de Chile debe poner su nombre al servicio de una tribu en particular para participar en una primaria?". El detalle, de nuevo, es justamente que Lagos fue presidente de Chile, pero ya no lo es. Si quisiera volver a serlo, debe ganarse el derecho. No lo tiene adquirido de por vida. Si Lagos tiene ganas de ser presidente, pues bien, que lo diga, y que participe en igualdad de condiciones políticas con los otros que quieren serlo. Pero se pone en una posición de distancia inalcanzable, se supone dueño de un mejor derecho por naturaleza. Lagos se parece cada día más a un rey sin trono que a un ex-presidente de la república. Lagos abandona el argumento democrático y lo reemplaza por un argumento de autoridad, de legitimidad supuestamente adquirida de una vez y para siempre.

De cualquier modo, es difícil que le resulte. Pedirle a la DC que lo acepte sin mediar ningún otro argumento, en las actuales condiciones, demasiado pedir.

Nota en Cooperativa.

13 marzo 2008

Adolfo


Como estaba previsto, ayer Adolfo Zaldívar fue elegido presidente del senado con los votos de los senadores independientes y de derecha. Tengo la sensación que se ha exagerado la importancia de este hecho. Quiero decir, sin duda es relevante y sintomático que la Concertación haya perdido su mayoría en el senado (y es lógico que eso se refleje en la composición de la mesa), pero se trata mucho más de una mayoría circunstancial (y muy circunstancial), que una verdadera recomposición política. Esto por varias razones.

La primera tiene relación con la escasa unidad política que tiene el grupo de independientes. Un ejemplo de muestra: son sólo 4 senadores, y tuvieron que ir a preguntarle a los senadores RN y UDI para definir quién de ellos presidiría el senado. Además, carecen de toda unidad doctrinaria: entre Zaldívar y Flores -por mencionar sólo a dos- hay un abismo en el plano de las ideas, de las historias y de los proyectos. Están juntos para evitar estar solos, pero nada los une más allá de eso. Están juntos porque están resentidos con la Concertación, pero eso no conforma de por sí un proyecto político (cuestión que también debería entender la Alianza un día de estos).

Por otro lado, la diferencia en la cámara alta está dada por dos senadores: Zaldívar y Flores. El período de estos dos senadores termina el 2010, pero el sistema binominal hace (casi) imposible su elección por fuera. Y si fueran elegidos como independientes, lo más probable es que dejaran en el camino a los candidatos de la Alianza, no a los de la Concertación. Razón por la cual, el 2010 la mayoría volverá con seguridad al oficialismo, que tiene asegurado un senador por zona, más los dos de Concepción. Dicho de otro modo: es una mayoría con pronta fecha de vencimiento. Si a eso ud. le suma que el cargo de presidente del senado tiene mucho de protocolar, es mucho lo que Zaldívar puede molestar, pero poco lo que puede efectivamente hacer.

Al final, lo único que llama la atención son los años que la Concertación pasó llorando por los senadores designados y su falta de mayoría para llevar a cabo las reformas necesarias. Pues bien, y como lúcidamente lo ha señalado Carlos Ominami, la Concertación no usó nunca de esa mayoría una vez que la tuvo. Para peor, al poco tiempo la perdió por errores no forzados.

Foto, Terra.

11 marzo 2008

"Incentivos" tributarios

Me cuesta creer la poca atención que se ha puesto al proyecto de "incentivos tributarios" del gobierno, que junto con rebajar el impuesto de timbres y estampillas a las pyme y rebajar provisoriamente el impuesto al combustible elimina la exención tributaria en parte para la construcción de casas cuyo costo sobrepase las 2.000 UF, y completamente para las casas sobre las 4.000 UF. Es decir, para financiar la rebaja provisoria de un impuesto se elimina definitivamente una exención tributaria. El proyecto fue enviado al congreso con suma urgencia, lo que implica que debe ser votado como paquete (todo o nada) y en plazos muy cortos. Si eso no es un golazo al que nadie le ha puesto la debida atención, yo no sé qué pueda serlo. El proyecto fue aprobado por la cámara sin votos en contra, y con sólo algunas honrosas abstenciones (vea aquí qué hizo su diputado).

Por suerte, los senadores parecen ser más avispados (una prueba más de las bondades del bicameralismo) y no parecen estar dispuestos a dejar pasar este gol así no más. Es de esperar que mantengan su posición: los problemas que se generen no son tanto de ellos como del ministro de Hacienda.

Nota en emol.

10 marzo 2008

Error de cálculo


Cuando Edmundo Pérez Yoma fue nombrado ministro del interior, mucho se habló de su empoderamiento y de la fortaleza con la que iba a ejercer la jefatura del gabinete. Y de hecho, en febrero, y mientras la Presidente andaba de vacaciones, Pérez Yoma no dudó en aplicar mano firme y darle claridad al gobierno.

Sin embargo, bastó que Bachelet volviera a Santiago para que todo el orden que prometía el jefe de gabinete quedara sólo en palabras. El apoyo firme y directo que la Moneda le ha brindado a la ministra Provoste no puede sino instalar un problema político de consecuencias aún insospechadas en el centro mismo del poder. Un problema que pudo haber sido resuelto habiendo dejado caer a la ministra en su momento, amenaza con convertirse en una pesadilla para el gobierno en las próximas semanas. Hacer valer la responsabilidad política de la ministra en el caso subvenciones era, por lejos y como bien lo vio Pérez Yoma desde un principio, la salida más fácil y limpia para el gobierno. Con elecciones municipales y racionamientos eléctricos ad portas, la destitución de una ministra no ayuda mucho al oficialismo en estos días.

Por otro lado, la defensa que se ha ido esbozando en torno a la ministra es bien lamentable. Porque si de machismo y racismo se trata, entonces ¿cuándo y cómo es posible criticar a la ministra? ¿o bien el género o el origen social de la ministra le darían derecho a una suerte de inmunidad porque toda crítica equivale a machismo, racismo o clasismo? Si eso es todo lo que la Concertación tiene que decir respecto de la mala administración de miles de millones de pesos, va a ser difícil buscar un mejor síntoma de su crisis terminal.

01 junio 2007

Titular

La Nación titula hoy "Piñera reincide en estilo agresivo y descalificador para criticar al gobierno". Más allá del horror formal que representa un título así, podemos estar tranquilos: para este diario lo más importante que ha sucedido en el país en los últimos dos días es la guerrilla Piñera-gobierno (donde la culpa siempre la tiene el primero, claro). Nada de gas, nada de soberanía compartida con Bolivia, nada del Sename. Qué alivio saber, gracias al profesionalismo de La Nación, que en Chile no pasa nada realmente importante.

31 mayo 2007

Incompetentes

Por más que el ex presidente Lagos o el ex ministro Rodríguez Grossi nos digan lo contrario, todos sabemos que la crisis del gas era perfectamente previsible hace ya varios años, cuando los argentinos empezaron a disminuir unilateralmente los envíos, incumpliendo los acuerdos bilaterales. Simplemente, fueron incompetentes: no fueron capaces de tomar las medidas para enfrentar un problema completamente previsible hace varios años: que la energía de la que disponemos no es suficiente para satisfacer la demanda. No se atrevieron a estudiar la opción de energía nuclear, no se atrevieron a avanzar en las inevitables centrales hidroeléctricas de Aisén, no se atrevieron a nada. Por eso estamos como estamos.

Lo irritante del asunto es que nadie asume las responsabilidades del caso: así como no hay nadie dispuesto a dar la cara por el Transantiago, la crisis del gas parece ser también una hija bastarda que nadie quiere reconocer, aunque en el fondo todos saben quiénes son los responsables.


P.D.: Aquí, la prueba de la candorosa actitud de Rodríguez Grossi en declaraciones del 23/3/2004.

P.D.2: La Nación titula hoy "Gobierno y Concertación rechazan nuevo estilo pendenciero de Piñera". Todo un ejemplo de prensa democrática e independiente.

14 mayo 2007

Lagos por dos

Ricardo I sacó el habla hoy. Cuando le preguntaron por la supuesta reducción de contaminación que nos iba a traer el Transantiago, Lagos tuvo la brillante idea de decir: "¿hay menos contaminación acústica o no?", mostrando un admirable respeto por los santiaguinos y una también admirable caradura para no asumir sus responsabilidades.

Todo esto, lo dijo al recibir la visita de la ministro de medio ambiente, no se sabe si en calidad de Capitán Planeta o en calidad de "este presidente", como tanto le gusta decir.

No sé por qué, pero creo que Lagos se está poniendo nervioso. Sus posibilidades para el 2009 se ven muy difíciles por estos días.

Agenda pública



Por Prensa chilena me entero que el contralor, Ramiro Mendoza, ha decidido poner en la red toda su agenda, aquí. Todo un ejemplo de transparencia (de la de verdad, no para la galería), que varios deberían imitar.