La decadencia

Los datos son duros y fríos. Pero la DC, el partido eje de la transición chilena, viene en caída libre hace ya varios años, y el partido ni siquiera logra estabilizarse en torno a una cifra aceptable. Si en las municipales 1992 la DC obtuvo 1.854.00 votos (28,93%), en 1996 sufrió ya un leve descenso con 1.640.000 votos (26,03%), que se acentuó en el 2000 y 2004 (1.408.000 votos, 21,62% en 2000; 1.243.000 votos, 20,3% en 2004), las elecciones del 2008 ya no pueden esconder lo que todos sabemos: con sólo 778.766 votos, la DC sólo alcanza un 13,98% de la votación (datos). Un porcentaje más cercano al del Partido Socialista y al PPD que a la UDI o Renovación Nacional. Convertidos en un partido pequeño, es difícil aspirar en esas condiciones a ser el eje de cualquier coalición.
La causa general de esta decadencia es clara y conocida: el abandono de los principios, de las ideas en torno a las cuales una parte de la Juventud Conservadora, hace ya 70 años, se escindió, pues no estaban dispuestos a apoyar a Gustavo Ross Santa María en la elección presidencial. ¿Cuáles eran esas ideas? ¿Por qué se negaron a apoyar a Ross (quien finalmente perdería por un puñado de votos)? El fundamento intelectual era claro: la doctrina social de la Iglesia, tal y como había sido expuesta en las encíclicas sociales de 1891 y 1931. Ésa era el ancla de la Falange, las ideas centrales que no podían ser abandonadas, las que le daban razón de ser, y gracias a las cuales tuvieron un crecimiento exponencial con el pasar de los años. Pero, ¿qué queda hoy de esos ideales, de esos principios y de esos fundamentos? ¿cuántas de ésas ideas es posible identificar hoy en la actividad pública de la DC? Ninguna. Convertidos en una estructura repartidora de poder, embobados con la idea que su carácter de centro les garantizaría de por sí un rol hegemónico en la Concertación, la DC olvidó sus raíces, olvidó sus principios. Por esa la gente ya no confía en ellos: no sabe qué piensan. ¿cuál es la posición de la DC sobre el problema de la píldora? Nadie sabe. ¿cuál es la postura de la DC frente al debate en educación? Pues varias y ninguna a la vez. ¿Qué piensa la DC sobre la desintegración de la familia chilena? Silencio. Temas que, por su naturaleza misma no le pueden ser ajenos, son silenciados. El temor a la postura definida -a veces impopular- ha sido uno de los venenos mortales del partido.
Olvidados los problemas fundamentales, sólo quedó la administración del poder. Que si Alvear, que si Frei, que los guatones o los chascones o los gutistas. Ok, por qué no. Pero, ¿quién es capaz de enumerar una sola diferencia doctrinal entre esos grupos? Todo se reduce a una cuestión de ambiciones personales, de mezquindades, de historias pequeñas, de muertos inscritos en los padrones, de robos de fichas o -peor aún- de corrupción.
Así, Soledad Alvear será recordada como la sepulturera de la DC, y también como aquélla mujer que soñó con ser presidente de Chile sin tener ninguna aptitud para lograrlo. Porque, ¿quién puede haber sido el genio que pensó que realmente Soledad Alvear tiene el carisma, el liderazgo y la madurez política necesarias para imponerse en una carrera larga? Nunca logró despegar en las encuestas, nunca logró ganar o integrar a sus adversarios, nunca logró transmitir un cuerpo de ideas fuerza claras: en suma, carece de todas las condiciones. ¿Quién pudo pensar que, en estos días, se puede ser presidente silenciando su punto de vista en cuestiones fundamentales, o apoyando a sus parientes envueltos en escándalos de corrupción? ¿quién pudo imaginar que, en estos días, se puede llegar a la presidencia de Chile apoyado por una reducida oligarquía partidocrática y nada más? La estrategia de Soledad Alvear desde hace algún tiempo ha sido una increíble acumulación de errores pequeños y grandes, de caídas y frustraciones. De cualquier modo, lo más triste no es su fracaso personal -al fin y al cabo ése es problema sólo de ella y del Gute si entiendo bien-, lo verdaderamente triste es que no sólo cayó ella: en su propio fracaso, ha terminado por arrastrar a toda la DC.



